El pasado fin de semana Egipto se vistió de gala para el desfile con motivo del traslado de los cuerpos de 18 reyes y 4 reinas, al Museo Nacional de la Civilización Egipcia, situado en Fustat.  

Con todo los honores posibles para enaltecer lo que fuera los reyes del Egipto imperial, comenzaría el evento que el gobierno denominó “Desfile Dorado”, con una orquesta de 120 músicos y una coral de 100 cantantes. Cada momia recorrió las calles de Egipto en un vehículo acondicionado para la el momento, en módulos especiales esterilizados y con nitrógeno para recrear las condiciones de las cajas en las que se exhiben habitualmente, así como también los vehículos fueron decorados con colores dorados y negros.  

Cada uno de los vehículos en la parte delantera llevaba el nombre del rey que transportaba. Todos los reyes y reinas transportadas correspondía a la dinastías de entre XVII al XX del antiguo Egipto, un período que comprende desde el siglo XVI hasta el XI antes de la era actual. 

Entre los reyes más famosos se podía encontrar Ramses II, que fuera considerado el faraón más conocido del imperio nuevo, que gobernaría por 67 años. 

“Esta majestuosa escena es una nueva prueba de la grandeza de este pueblo, guardián de esta civilización única que se extiende en las profundidades de la historia”, ha escrito el presidente de Egipto Abdefatá Al Sisi. 

Los reyes y reinas ya descansan en su nueva localidad. El Museo Nacional de la Civilización Egipcia está listo para ser inaugurado en los próximo meses.

Foto de Mundo Deportivo