En un giro sorprendente la comisión europea pidió a los estados miembros abrir la fronteras a los turistas extracomunitarios que tengan la pauta completa de la vacuna, así como también elevar el umbral de contagios de 25 a 100 por cada 100.000 habitantes.

Desde marzo del año 2020 Europa como muchos otros países del mundo cerraron sus fronteras para hacer frente al desafío de la pandemia, lo que generó que un continente que recibe 40% del turismo mundial mantuviera en dique seco a todo un sector que mueve miles de millones de euros cada año.

El verano pasado hubo una tímida apertura que rápidamente se vio afectada por las nuevas olas de la pandemia, pero son tiempos diferentes y la comisión europea parece haber despertado de su letargo con respecto al turismo.

Con la puesta en marcha del pasaporte de vacunación en Junio, la comisión ahora pone el foco en recomendar a los socios que permitan la entrada de ciudadanos extracomunitarios, sin embargo las dos restricciones supondrán un importante filtro, ya que solo se recomienda para viajeros que tengan la pauta completa de la vacuna y que la misma sea una de las vacunas aprobadas por la unión europea, que hasta el momento son cuatro: Moderna, Pfizer, Janssen y Astrazeneca.

Por tanto de salir adelante la recomendación con estas restricciones, buena parte de los países extracomunitarios como por ejemplo Colombia o Perú, se verán discriminados ya que son países que van en una fase muy temprana de vacunación y están usando vacunas como la China o de Rusia.

Estas restricciones son poco acertadas tomando en cuenta que ya en verano se pretende alcanzar la inmunidad de rebaño en Europa y que existe otros mecanismo como la implantación de los PCR o test antígenos para controlar la entrada del virus y que son considerados al momento de emitir el pasaporte de vacunación para los Europeos y residentes pero no para permitir la entrada a turistas de terceros países, una discriminación claramente y una incoherencia con respecto a los criterios aplicados.