La noche del viernes 21 de junio se convirtió en una odisea para los pasajeros de Avianca que esperaban regresar de San Andrés a Medellín. La aerolínea, sin previo aviso, canceló el vuelo programado para las 9:40 p.m., dejando a los viajeros varados y provocando una ola de furia y frustración. Los afectados, que habían planeado su regreso a casa, se vieron obligados a alterar sus planes y pasar la noche en la isla. La situación escaló hasta el punto de requerir la intervención policial, ya que los ánimos se caldearon entre el personal de Avianca y los pasajeros afectados.

El vuelo fue reprogramado para la mañana siguiente, sábado 22, a las 10:40 a.m., pero esto no mitigó el descontento generalizado. En las redes sociales, los pasajeros no tardaron en expresar su inconformidad, compartiendo videos y relatos del caótico escenario. Este incidente pone de relieve la importancia de una comunicación efectiva y medidas de contingencia adecuadas por parte de las aerolíneas para manejar situaciones inesperadas que afectan a sus cliente.

Fuente de imágen: Infobae